lunes, 31 de diciembre de 2018

La sobreoferta golpea el negocio de los food trucks en Santa Cruz



Tras cinco años desarrollando un proyecto disruptivo que contribuya a la diversificación de la industria gastronómica, el empresario Hugo Imaná consolidó en noviembre de 2017 la apertura de uno de los primeros patios de food trucks -vehículos acondicionados para elaborar y vender comida callejera- en la ‘ciudad de los anillos’.

Fue uno de los primeros en introducirse en este nicho de mercado. Con una inversión de $us 23.000 acondicionó el lugar, situado en un lugar estratégico de la urbe, tardó dos semanas en llenar los 13 espacios vacantes. Un menú variado, una buena ubicación y un ambiente distendido fueron medidas para que el negocio vaya bien. Todo iba viento en popa.

Sin embargo, hace unos meses el ‘garaje’ concluyó sus operaciones. Imaná asegura que la idiosincrasia de Santa Cruz hace que el inversor adopte las tendencias de golpe y que todos quieran hacer lo mismo. Otro emprendedor había abierto un espacio similar a tres cuadras de su negocio. Una de las muestras del boom de la llamada comida callejera. La sobreoferta apretó las ventas y todo se vino abajo.

El tema va más allá. El empresario pone énfasis en quienes apuestan por los food trucks. “Son personas que tienen trabajo, pero que perciben la inestabilidad y buscan un refuerzo económico. La vía más fácil es la comida. Con una receta casera creen que es suficiente y con menos de $us 5.000 tienen su food truck, pero no tienen experiencia en el sector gastronómico. Las tendencias no duran toda la vida”, resalta el ejecutivo.

En el caso de Ricardo Gamarra, otro empresario que decidió apostar sus cartas por este modelo de negocio después de una buena experiencia con un vehículo gastronómico propio, la manutención y alquileres hicieron que su patio de comidas se disolviera.

Apunta a que estas iniciativas proliferaron de golpe porque hubo expectativas muy altas de ganancia que llevaron a congestionar el mercado y los ingresos no fueron los esperados por la sobreoferta. Considera que todo boom tiene su tope el cual ya se percibe y pronostica que en 2019 se van a conocer los ‘garajes’ que sobrevivieron y llegaron a consolidarse.

Según el estudio Caracterización del mercado de food truck en Santa Cruz, realizado por la consultora Franquicias América y respaldado por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), un patio de comidas estable de 10 o más food trucks genera más de Bs 300.000 mensuales, que se suman a un negocio que genera cerca de Bs 9,6 millones al mes. Se estima que hay al menos 30 inversiones de esta índole en la ciudad y que estos espacios son de preferencia del público joven, según el informe.

Si bien el estudio guarda relación con la perspectiva de los casos expuestos, el líder de esta investigación y doctor en ciencias empresariales, Roberto Pérez, señala que dentro de este entorno existen otros retos que golpean a quienes emprenden en el sector gastronómico. “Un gran producto no tiene garantizado el éxito. En gastronomía, como en el resto de los negocios que operan en contextos de hipercompetencia, lo importante es el sistema de operaciones”. Se viene una época difícil y habrá una contracción muy fuerte”, sostiene.

Pérez subrayó que si los food trucks han mostrado una faceta dinámica en su aparición se debe a que el público busca nuevas experiencias, y si en poco tiempo estas no se reinventan terminan cansando al público y puntualiza que la tasa de cierre de los negocios de comida rápida a uno o dos años de su apertura es mayor al 50%, a tiempo de enfatizar que en este mercado de supervivencia solo quedarán de pie quienes tengan un precio competitivo y sepan trabajar su cartera de productos a través de la innovación.

Estos últimos aspectos son parte de la ecuación del sistema de operaciones a los que se refiere el estudio, a los que se suman la obtención de insumos a precios competitivos, el desarrollo del capital humano, el estándar del producto y el manejo de las estrategias de inbound marketing.

Se desconoce el impacto

A decir de Javier Aguilera, presidente de la Cámara de Empresarios Gastronómicos de Santa Cruz, los food trucks son una competencia desigual para los restaurantes, ya que muchos de estos negocios figuran dentro del régimen simplificado y no son controlados por las autoridades de salubridad.

“Los food trucks tienen su impacto en marcas todavía no posicionadas en el mercado. En qué porcentaje afecta, no lo sabemos”, explica Aguilera. No obstante, asegura que un food truck es una manera sencilla de afrontar un emprendimiento y tener una primera experiencia en el sector gastronómico.

Para competir con los food trucks, muchos empresarios gastronómicos han incursionado en este negocio, según Aguilera. En tanto, los restaurantes que no han podido competir con los food trucks han cerrado y se han incorporado a este formato de negocios o a los patios de comida.

Valdir Rodríguez, general gerente de Pollos Sakura, explicó que los principios de la comida móvil que se han adoptamos de los EEUU como los food trucks no acompaña a la realidad de la sociedad boliviana. “Lo que se hizo fue copiar una idea con un nivel de gastronomía en base a gente que tiene estudios o técnicas de buena elaboración de comida, sin embargo, no era lo que necesitaba el mercado”, dijo.

Para Rodríguez, lo que sí se necesitaba es que haya ‘carritos’ que vengan a reemplazar los puestos informales de comida de dudosa procedencia, a los puestos de las caseras que están en los mercados y ferias de la ciudad. Eso sería una evolución, algo como La caserita 2.0, donde se puede comer rico, barato y teniendo la seguridad que tiene un manejo inocuo adecuado.

Por su parte, el asesor del sector gastronómico Mario Barrios manifiesta que el público adopta estos sitios “porque están de moda” y los patios de comida de los food trucks tienen la ventaja de albergar negocios distintos, pese a que los precios son similares a los de los negocios tradicionales de comida rápida. Además, lamenta que el sector gastronómico se vea también afectado por la presión tributaria estatal.

En medio de la coyuntura económica que atraviesa el país, el analista y empresario Wilfredo Rojo expone que la proliferación de food trucks también se debe a una apuesta que realiza la población desempleada y que no cuenta con una salida en otros sectores, pese a estar certificados con estudios superiores.

Entretanto, el expresidente de la Cámara Boliviana de Franquicias (Cafran), Alfredo Troche, observa que, a diferencia de Bolivia, en otros países las marcas consolidadas de comida rápida se apegan al formato de food truck, pero son diferentes a los conocidos en Bolivia; es decir, son restaurantes móviles completos y tienen características de formatos tradicionales, así como condiciones más ventajosas en los espacios en los que se asientan, como conexiones de desagüe. Es el caso de La Cabrera, que tiene food trucks en los aeropuertos de Argentina.

Troche afirma que este no es un formato de negocio que atraiga a los operadores clásicos del mercado, sino a quienes buscan ganar experiencia en el sector gastronómico, por lo que sentar bases para franquiciar marcas en food trucks no es contemplada como una oportunidad para integrarse.

En esta línea, el presidente de la cadena Hot Burger, Jorge Schaiman, asevera que invertir en estos negocios no está en la agenda de la empresa, sino que se están centrando en la apertura de dos nuevos locales, uno en la capital cruceña y otro en Montero.

Desde La Casa del Camba, el titular, Juan Carlos Medina, también expresa que no tienen planes de incursionar en el negocio de los food trucks, pero se alistan para presentar un nuevo concepto de comida urbana para las próximas semanas, junto con otras empresas del sector.

Hay buenas experiencias

Dentro de este nuevo universo de comida callejera resalta el caso del patio de comidas Soho (que muestra un concepto distinto a los garajes de food trucks), que lleva un año de operación en la zona norte de la ciudad. La propietaria, Carolina Árabe, prevé convertirlo en un lugar turístico que se enfoque en la experiencia del consumidor.

“Como en todo tipo de negocio, se ha notado un descenso en las ventas, pero nos enfocamos en la innovación y mantener la calidad del producto para fidelizar al público”, expresa, a tiempo de resaltar que existen inversores que buscan franquiciar su marca.

Por su parte, Liroy Zeballos, socio de El Garaje, ubicado a pocas cuadras del primer anillo, dice que la estabilidad del negocio recae sobre la buena recepción de los vecinos, las promociones y de mantener concordancia entre los precios y la calidad de los productos. Apuntan a que el negocio esté en el grupo de los que sobrevivan a este fenómeno.

DETALLES

Reglas. A los food trucks asentados en patios de comidas se les exige certificados de salud, de manipulación de alimentos y documentación sujeta al Régimen Simplificado. De los asentados en las aceras de la ciudad no se tienen datos, pero, según las normas, estos deben pagar por el uso de espacio público.

Extensión. Según medios del interior, la tendencia de food trucks también está presente en Cochabamba, donde 80 food trucks generan al mes Bs 3,6 millones. De igual manera, La Paz y Tarija muestran la aparición de estas iniciativas gastronómicas.

Descenso. Las ventas del sector gastronómico en lo que va de 2018 cayeron un 30% con relación al mismo periodo de 2017, de acuerdo con datos de la Cámara Gastronómica de Santa Cruz.

UN FENÓMENO QUE EXPLOTÓ EN MIAMI Y QUE MUEVE $US 2.700 MILLONES EN EEUU

Aunque siempre hubo puestos de comida, como en la mayoría de las ciudades en Estados Unidos, el fenómeno de los camiones explotó en Miami hace poco más de ocho años.

La industria de los food trucks en Estados Unidos vale $us 2.700 millones (en 2017), de acuerdo con el portal Vive USA.

Aunque tener un camión de comidas parece una aventura interesante y menos arriesgada que un restaurante, los empresarios que han tenido éxito en el sector en el país del norte aseguran que es mucho más difícil de lo que parece.

El gasto anual promedio de la comida para un food trucks puede llegar a los $us 85.000, según cifras de la investigadora Ibis.

Y, de acuerdo a un artículo publicado por The Huffington post, las inversiones para adquirir un food trucks varían, aunque mínimo se requieren $us 50.000. Tener un vehículo nuevo y adecuado a ciertas necesidades específicas puede costar hasta $us 200.000.

Portland, Denver, Filadelfia, Austin, Los Ángeles y Nashville, Orlando, Indianápolis y Houston son las ciudades amigables con los food trucks en Estados Unidos, según el Índice de Camiones de Comida publicado por la Fundación de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.



Nicole Wille al fin se animó, en 2019 abrirá su restaurante

Entre ollas, recetas, dos niños, el esposo y los pedidos, se arregla para quedar 100 puntos y posar para el lente de la cámara de su hermana. Divertida, relajada y superoptimista, la bella familia se instala en la cocina. ¿Dónde más podía ser? Si a Nicole Wille y a Alcides Parejas les encanta ese lugar de la casa. Felices, juguetones y amorosos, posaron junto a Enmanuel Alcides y Alexia Parejas Wille.

Linda por donde se la mire, es cordial, carismática e inteligente. Es chef con especialidad en cocina de autor. Con ese bagaje de experiencia se ha animado a abrir La Creación, su restaurante que estará en el paseo Los Cusis y verá la luz en el primer trimestre del próximo año.

Habla de su pasión por la cocina y los platos de sus amores.

¿Cómo empezaste a ilusionarte con la cocina?

Siempre me llamó la atención. En casa de mi abuela, de parte de padre, de niña me ponían a pelar habas y arvejas, y teníamos recetas de galletas alemanas que hacíamos para Navidad y me encantaba. De esa manera creo que me inicié en la gastronomía.

¿Cuáles eran tus platos preferidos, cuando no estabas formada como chef?

La milanesa de pollo, una buena pasta y el queso burrata, que actualmente ya hay en Santa Cruz.

¿Dónde estudiaste?

Estudié Gastronomía en una cadena suiza llamada Mövenpick, en Alemania.

Luego hice diferentes cursos en otras escuelas y la carrera de Repostería en Buenos Aires. Ahí conseguí pasantías en el país vasco y tuve la oportunidad de trabajar con los chefs Martín Berasategui y Josean Alija, considerados entre los mejores en el mundo.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Me encanta ver las caras de satisfacción de mis comensales, así que me empeño en que experimenten sabores únicos. Me gusta crear todo el tiempo e indiscutiblemente que ese placer de comer sea compartido alrededor de la mesa.

¿Y lo que menos te gusta?

Es una profesión en la que tienes que estar parada bastante tiempo y nunca estás a salvo de una cortada o quemadura.

¿Qué es lo más importante de un plato?

Que tenga armonía y cuente una historia. Aunque no crean, el plato puede decirte si el chef está de buen ánimo o no. Esa es la sazón de la que todos hablan.

¿Cómo definís la nueva cocina boliviana?

Tiene mucho que ofrecer y me encanta que cada vez se apueste más por nuestros productos. Recientemente atendí cenas para la embajada americana y la embajada mexicana, y tuve mucho éxito con las fusiones de sabores que presenté.

¿Qué productos no deben faltar nunca a la hora de cocinar?

Eso depende de cada chef o persona que le guste cocinar. En mi caso me gustan mucho las especias y las hierbas, y es esencial tener buenas herramientas, mi cuchillo es mi arma en la cocina.

¿Qué opinás de esas degustaciones de sabores que hacen algunos chefs y la gente paga por comer a ciegas? ¿Es una tendencia mundial que ha llegado al país? ¿Lo harías?

Personalmente me encanta. Tuve la oportunidad de poder trabajar con un chef de estrellas Michelin y él ofrecía eso, dependía qué pillaba en el mercado para armar su menú degustación. Es algo que en el Viejo Mundo se implementa mucho y que ahora está cada vez más fuerte en América Latina. A mí me encantaría hacerlo.

Estoy abriendo mi restaurante en febrero o marzo de 2019, en el paseo Los Cusis, se llama La Creación, va a ser una cocina de autoría, y una de las propuestas va a ser un menú a ciegas.

¿Cuál es tu receta favorita?

Mis recetas favoritas son las que creo en momentos de inspiración, y tengo bastantes. Después de mi segundo embarazo estoy más creativa y curiosa que nunca.

Sabemos el apego que tenés con tu abuelita Olga Argandoña de Arzabe ¿Cuál es el plato preferido de ella, ese que le cocinás con mucho amor?

Con todo el amor del mundo le cocino chancho a la mantequilla supercrocante con salsa de tamarindo, ese plato, junto con un pavo jugoso, no puede faltar para Navidad en su mesa.

¿Qué es lo que te pide tu madre?

El plato favorito de ella es un spaguetti con salsa de trufa negra y champán. También se hizo fanática de una pizza con burrata y una salsa especial, que hago cada que me la pide, y me sale increíble.

¿Con qué plato conquistaste a tu esposo, sabías cuál era su favorito?

La primera vez que cociné para Alcides fue una lasaña, a pedido del esposo de mi prima, que fue nuestro ‘Cupido’. Le gustó tanto que me invitó a salir y me dijo que él también cocinaría para mí. Ambos compartimos la pasión por la cocina. Yo creo que así lo conquisté. Pero su comida favorita es el majadito.

¿Cuáles son tus tentaciones para el paladar en Navidad y Año Nuevo?

Sí, felizmente ya tengo clientes anuales que esperan el nuevo menú. Esta Navidad tendré pavo relleno con majao de yuca, salsa gravy de pavo y puré de manzana. También chancho crocante a la mantequilla con salsa de tamarindo y llajua.

Los acompañamientos son papas con crema de ajo y tomillo horneadas con mix de quesos; arroz con mantequilla de hierbas y tocino; ensalada de quinua con verduras salteadas y pesto de albahaca; y pan de maíz.

Otra oferta es la paella de mariscos, costillas de cerdo y chorizo. Salsa alioli, pan de ajo y pan en tinta de calamar

domingo, 30 de diciembre de 2018

Nueva carta de Camino Real revaloriza lo boliviano



La cadena hotelera Camino Real lanzó un nuevo menú de eventos inspirado en técnicas y sabores bolivianos que tiene el objetivo de incentivar la producción local y reivindicar la riqueza de la cultura culinaria nacional.

La novel carta ofrece 17 platillos, entre entradas, platos principales y postres, disponibles para los eventos realizados en salones de Suites Camino Real de La Paz y Hotel Camino Real de Santa Cruz.

“Cada plato que preparamos tiene una razón de ser, es por ello que se trabaja desde la selección de los ingredientes hasta la fusión de los mismos para lograr un plato con mucha personalidad que queremos transmitir a los paladares de cada cliente”, sostuvo Patricia Guerra, gerente de Eventos de la cadena hotelera boliviana.

Para lograr una variedad rica en sabores, aromas y texturas, la empresa efectuó varias pruebas y le dio un toque gourmet a los platos más representativos arraigados a las costumbres del país. “Estamos orgullosos de nuestra gastronomía, por ello deseamos que nuestros clientes disfruten de una nueva experiencia culinaria, pues tenemos muchas técnicas y sabores conectados con nuestra cultura gastronómica”, afirmó Diego Delgado, jefe de Alimentos y Bebidas del grupo Camino Real.

Entre las propuestas están el Anticucho de Champigñon, un platillo que tiene una base de racacha y camote con un toque de maracuyá y por encima brochetas de hongos ahumados rociados con una salsa de ají y frutos secos.

Manq’a abrirá dos escuelas y restaurante



Manq’a se prepara para abrir dos nuevas escuelas en 2019 y un nuevo restaurante con el que darán continuidad a un exitoso modelo que en menos de cinco años generó mejores oportunidades de vida para más de 3.155 jóvenes bolivianos en situación de vulnerabilidad.

El proyecto ofrece una formación gastronómica y práctica de cinco meses y medio. No se limita al aspecto técnico de cocinar y manejar los alimentos locales, sino que inculca en los jóvenes habilidades para la atención al cliente y administración de un negocio propio, desarrollando respeto y conocimiento de los productos agrícolas y la diversidad y dignidad de las áreas rurales.

Manq’a se inició en Bolivia en 2014 y desde entonces logró abrir 10 escuelas en El Alto y una en Sucre, y se prepara para inaugurar dos más en la capital del país, además de analizar la posibilidad de instalar una en la Chiquitanía, según información de las impulsoras de la iniciativa: ICCO Cooperación y Melting Pot.

“Desde el 2014 tenemos más de 3.155 jóvenes egresados” y desde 2016 hasta noviembre de este año “2.021 personas formadas con la metodología Manq’a Emprendimientos”, informaron las instituciones en repuesta a un cuestionario enviado por este medio.

ETAPAS. Este segundo grupo de beneficiarios incluye egresados y capacitados que con los nuevos conocimientos lograron implementar “116 emprendimientos” y fortalecer “333 negocios” en funcionamiento, además de generar 211 nuevos empleos.

Asimismo, 755 jóvenes que realizaron prácticas profesionales entre 2016 y noviembre de 2018 lograron insertarse en las 80 empresas con las que las escuelas tienen alianzas estratégicas.

Actualmente, Manq’a busca ser autosostenible “con su servicio de catering, la atención a concesionarios y la pronta apertura de su restaurante”, entre otras acciones como la recolección de fondos en eventos como Manq’aSiñani.

El proyecto se ha convertido en un referente del desarrollo gastronómico en el país, ya que también promueve la agricultura sustentable a precio justo que desarrollan los pequeños productores rurales y concientiza a la población sobre la importancia de una alimentación sana, anclada en la identidad cultural y las tradiciones.

“Trabajamos con 165 familias campesinas que nos proveen de productos de manera directa”, precisan.

Debido a su éxito, Manq’a se replicó en Colombia, con dos escuelas que apoyan a las víctimas del conflicto armado en Bogotá y Cali.

Labores para ser sostenibles

Turismo

“Las Escuelas Manq’a fomentamos el turismo gastronómico como medio para conocer la cultura y gastronomía de un lugar y dinamizar su economía”.

Comedores

“Contamos con comedores populares dentro y fuera de las escuelas que fortalecen componentes pedagógicos y laborales” y ofrecen alimentos saludables.


Tres países compartirán avances en la cocina



Bolivia, Perú y Chile apuestan por elevar el potencial y la eficiencia de sus pequeños agricultores por medio de la gastronomía y vincular su oferta con nuevos mercados con Back to the Roots.

El proyecto “De vuelta a las raíces” es impulsado por el Grupo Masa, organizador del Festival Gastronómico Ñam, de Chile; el Centro de Innovación y desarrollo emprendedor de la Pontificia Universidad Católica del Perú; la Organización Intereclesiástica para la Cooperación al Desarrollo (ICCO) Cooperación y el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano (Miga) en Bolivia, además de la organización no gubernamental holandesa Hivos.

Esta alianza institucional recupera por primera vez en los tres países experiencias exitosas que han conectado a través de la gastronomía al pequeño productor rural con nuevos mercados.

“La cocina está generando un gran movimiento y crecimiento económico en estos tres países lo que a la par está implicando un turismo particular, gracias a la culinaria regional-local. Sin embargo, ese ascenso se desdice con la pobreza, el hambre, la desnutrición, la obesidad y una migración preocupante” que se percibe en las zonas rurales, enfatizó el renombrado chef peruano Andrés Ugaz, gerente del proyecto financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

La visión es compartida por el representante del FIDA Arnoud Hameleers, quien está seguro que a través de la gastronomía es posible erradicar la pobreza.

DESARROLLO. “Es importante visualizar a la gastronomía como una herramienta de vinculación y desarrollo para los productores rurales. La gastronomía generará innovación y tendencias, que pondrán en la mesa los productos de la agricultura familiar y rural, impulsando las economías locales y aportando a la erradicación de la pobreza”, afirmó el experto.

Según el FIDA, los tres países comparten una realidad similar, en la que la gastronomía comienza a jugar un rol de crecimiento preponderante, al vincular al campo y a la ciudad mediante la producción y la transformación de los alimentos.

Es bajo esta idea que se recogieron 13 proyectos que demuestran la efectividad de estos nexos en los procesos de desarrollo rural, iniciativas que incluyen componentes como la innovación, las cadenas de suministro, la comunicación y la sostenibilidad.

Estas importantes prácticas están relacionadas con pequeñas asociaciones que exportan papas nativas desde Perú, la vinculación directa de la cadena de supermercados Ketal con pequeños productores en Bolivia o la feria Ñam en Chile, que logró conectar a los ofertantes de escala más pequeña con mercados urbanos. Éstas y otras experiencias se sistematizarán y se difundirán a través de una futura plataforma virtual que, a su vez, impulsará proyectos similares o políticas públicas para el sector, además de canalizar financiamiento para iniciativas conjuntas o particulares.

Ugaz explicó que la gastronomía genera mayores ingresos para las familias agropecuarias, promueve una mayor participación de las mujeres y jóvenes en la vida de las comunidades y evita la migración a las ciudades. Posibilita, además, la implementación de políticas públicas alimentarias relacionadas con desayunos y almuerzos escolares basados en las cocinas locales y regionales.

PRÁCTICAS. “Se trata de ver a la cocina no solo como abastecedora de nutrientes, sino como un vehículo para conocer la cultura de un territorio, porque se la asume como un patrimonio más completo”, afirmó.

Domingo González, representante del Centro de Innovación y Desarrollo de la Universidad Católica de Perú, relató que esta casa superior ayudó en la sistematización de experiencias. “La gastronomía en Perú se ha desarrollado en los últimos años y eso ha provocado que haya una mirada nueva hacia el sector rural. Las prácticas ancestrales de cultivos, por ejemplo, han sido revalorizadas en la cocina de los restaurantes de alta gama”, comentó.

Rafael Rincón, director del grupo Masa de Chile, indicó a su vez que la gastronomía es un pilar fundamental de un país cuando es entendida como cultura, lo que luego hace que las políticas públicas comiencen a actuar. “Nosotros impulsamos la cultura como un pilar para luego encarar mecanismos de desarrollo propios vinculados con la identidad local, con lo étnico y con el futuro de las próximas generaciones”, expresó.

Rodrigo Paz, coordinador de Miga, señaló que en Bolivia se observa recién la importancia del vínculo entre el pequeño productor agrícola y la gastronomía.

“Estamos viendo la experiencia del proyecto ‘Tarija, aromas y sabores’ que desarrolla una marca que está concebida para reconocer y dar valor a los productos de un territorio en específico, en este caso, el de Tarija”.

Back to the Roots, que se inició este año y concluye en 2020, prevé que gradualmente se incorporarán a la alianza nuevos socios estratégicos en los tres países.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Valgreens, el restaurante del sabor “tex-mex” y los deportes

“Valgreens” es una nueva marca en materia de gastronomía en Bolivia y combina el apellido de su creador, Hernán Valverde y familia, y la palabra en inglés “green” (verde).

Desde la semana pasada, el nuevo espacio de comida americana y “tex-mex”, ubicado en la avenida Montenegro de la zona Sur, ofrece un variado menú y, mientras se preparan los pedidos, ofrece entretenimiento con juegos de salón.

Con un decorado dedicado a los deportes, “Valgreens Sports Restaurant” recrea los ojos de los visitantes con material gráfico, trofeos y recuerdos de episodios deportivos sobresalientes, y con ello se incorpora en la línea de los sitios temáticos.

De fondo, el rock clásico y contemporáneo acompaña la degustación de una variedad de sándwiches y diferentes marcas de cerveza.

Valgreens ingresó en La Paz y ahora prepara la expansión de la cadena hasta otras ciudades como Cochabamba y Santa Cruz.






Dos bares clausurados por infringir normas

Durante operativos de control realizados el fin de semana pasado, se procedió a clausurar dos actividades de venta de alcohol, por faltas a normas legales y vigentes, informó la Intendencia Municipal de El Alto.

Las actividades económicas estaban funcionando en horario prohibido en la calle 4 de La Ceja, entre las calles Jorge Carrasco, Franco Valle y Raúl Salmón.

De los dos bares se procedió al decomiso de ocho cajas de cerveza, seis paquetes de bebidas alcohólicas sin registro sanitario, 50 sillas y cuatro mesas.

“El fin de semana se procedió a realizar controles minuciosos en el marco de la Ley Nacional 259. Nos hemos concentrado en la calle 4 de La Ceja, donde se ha intervenido dos bares, posiblemente clandestinos, porque las patentes de los locales están en tema de investigación, para determinar su autenticidad”, aclaró el comandante de la Guardia Municipal, teniente Noel Jesús Morales.

Agregó que las intervenciones se efectuaron en horas de la mañana, toda vez que en este horario está totalmente prohibido el expendio y consumo de bebidas alcohólicas. Por esta falta cometida por los propietarios, se procedió a la clausura y al decomiso de los bienes muebles, además de bebidas alcohólicas sin registro sanitario.

Morales informó que, en las intervenciones en uno de los locales, identificaron a tres menores de edad, entre varones y mujeres, los mismos fueron trasladados a oficinas de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de la Alcaldía. Asimismo, encontraron a una pareja de ciudadanos extranjeros, el caso fue derivado a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).

“A los tres menores de edad se les ha llevado a la Defensoría y a las personas que estaban bebiendo en horario no permitido se ha procedido a trasladarlos a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen. En el caso de los extranjeros se ha procedido a informar a la Felcc y a Migración, porque no tenían su documentación correspondiente”, aclaró Morales.