lunes, 9 de marzo de 2015

Manq’a deleita a los alteños con un almuerzo gourmet de Bs 12,50



Sopa, segundo, postre y un jugo de frutas, todo por un precio promedio Bs 12,50, es la oferta de los almuerzos gourmet que las escuelas gastronómicas Manq’a hacen en sus comedores para mejorar la calidad de vida de la población alteña.

El proyecto Manq’a (“comida” en aymara) contempla la implementación en El Alto de 12 escuelas gastronómicas que en tres años capacitarán al menos a 3.000 jóvenes de escasos recursos. Durante cinco meses, los estudiantes de entre 16 y 28 años pasan cursos de panadería, pastelería y cocina nacional e internacional, y preparan alimentos que luego se ofertan en las propias escuelas, que a la vez funcionan como comedores populares y cafeterías, donde los vecinos de cada zona se pueden alimentar de manera sana y nutritiva.

“Vendemos el almuerzo gourmet completo, sopa, segundo, postre y un jugo natural elaborado con frutas de cualquier parte del país, a un precio de entre Bs 10 y 15”, informó el coordinador del proyecto Manq’a Buen Apetito Bolivia, Ariel Tito, quien agregó que el menú ofrece nuevos y deliciosos platillos que incluyen mermeladas de racacha, chuño y tarwi, ensalada de frutas con quinua, puré de oca con jugo de naranja y empanadas de coca con queso, entre otros.

Sede. Los jóvenes reciben una formación 100% práctica.

Datos de agencia holandesa ICCO dan cuenta de que el 63% de la población boliviana tiene malos hábitos alimenticios y que en El Alto siete de cada diez puestos de comida venden comida rápida a bajo costo, muchas veces preparada de forma antihigiénica y con un reducido o nulo valor nutritivo, lo que ocasiona sobrepeso, diabetes, desnutrición y problemas gastrointestinales en la población.

“Para cambiar la mentalidad de la gente de El Alto —donde se puede encontrar almuerzo desde los Bs 7— estamos haciendo campañas de sensibilización para explicarles a los vecinos por qué la comida sana de nuestras escuelas tiene un costo más competitivo”, dijo Tito, quien agregó que actualmente ICCO realiza un estudio para fijar un precio único para el almuerzo que ofrecerá Manq’a. “Va a estar entre los Bs 12 o 13”, afirmó.

Mantener este precio “competitivo” es posible gracias a la relación directa que tienen las escuelas con los pequeños productores del altiplano, los cuales también se ven beneficiados con el proyecto al recibir un precio justo por sus productos.

Manq’a empezó sus actividades el 2 de junio de 2014 en El Alto, una de las ciudades con mayor número de jóvenes de Bolivia, ya que el 46% de sus habitantes se encuentran entre los 10 y 24 años de edad. El proyecto es impulsado por ICCO Cooperación Sudamericana, la CAF, i3 Impacto Social y Melting Pot, fundada por Claus Meyer, chef y empresario danés propietario de Noma, el mejor restaurante del mundo, y del restaurante boliviano y escuela de cocina Gustu.

El año pasado se inauguraron las primeras tres escuelas en las zonas de Santa Isabel, Primero de Mayo y Santa Rosa. La cuarta se abrió la semana pasada en Villa Esperanza y las otras ocho iniciarán sus actividades antes de fines de julio de este año. Todas deben ser autosostenibles.

“Las juntas de vecinos se harán cargo de los emprendimientos a partir de junio de 2017”, anunció Tito.

Apertura. Preparación de bocadillos en Villa Esperanza.

Diez de las escuelas se instalarán en las sedes sociales de las juntas vecinales de las zonas donde llegue el proyecto y las otras dos estarán ubicadas en el Centro de Alto Rendimiento del municipio paceño de Huarina, a orillas del lago Titicaca, “para ayudar a promover el turismo en la región”, y en instalaciones de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).

ICCO subvenciona el 100% de los estudios de los jóvenes, quienes ingresan al proyecto tras un proceso exhaustivo de selección y el pago de Bs 200, de los cuales recuperan Bs 100 cuando terminan su formación.

Impacto. “La capacitación que te dan en Manq’a es muy distinta a la que hay en otras escuelas gastronómicas”, dijo José Luis Choque, de 20 años, uno de los jóvenes que tras terminar su capacitación trabaja como auxiliar de cocina en las propias escuelas Manq’a o en Gustu. “Comenzamos a estudiar pensando en aprender algo de afuera, pero salimos con otra mentalidad: que lo tuyo (los alimentos bolivianos) es primero y que se debe valorar lo que tienes”.

El año pasado, 130 jóvenes se graduaron en el proyecto como técnicos básicos en gastronomía certificados por ICCO y Melting Pot. Este año se prevé graduar a unos 1.000 con certificación de técnico básico o técnico auxiliar del Ministerio de Educación. La iniciativa busca dar a los jóvenes la oportunidad de conseguir empleo y crear emprendimientos propios.

Manq’a, según Tito, ha permitido hasta el momento la conformación de seis empresas de catering.

Según datos de ICCO, el 87,4% de los jóvenes bolivianos tiene empleos informales y esporádicos, y muchos de ellos no culminan la secundaria y no acceden a estudios técnicos o superiores, situación que los pone en riesgo de quedar atrapados en el alcoholismo o la delincuencia.

Clases. Estudiantes en la escuela de Santa Isabel.

Expansión del proyecto

Presencia

El proyecto Manq’a que se ejecuta en El Alto permitirá implementar iniciativas similares en otras regiones de Bolivia y otros países como Colombia, Perú, Ecuador y Paraguay. En dos meses se implementará el proyecto en Bogotá, según información de ICCO.


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