jueves, 4 de septiembre de 2014

“Doña Carmencita”, quiosco pionero de la repostería oriental en La Paz

Su pequeña estructura de madera guarda la historia de una mujer que introdujo por primera vez la gustosa repostería del oriente boliviano en La Paz. Hace 63 años la joven cruceña Carmen Vásquez compró un quiosco en donde empezó a vender las masitas que ella elaboraba junto a su madre, que se convertirían en las favoritas de políticos, dirigentes y otras personalidades. Hoy esa historia cierra un ciclo.
Si el pequeño quiosco "Doña Carmencita” pudiese hablar seguramente contaría como congregaba a la comunidad beniana y cruceña que añoraba el sabor de su terruño. Relataría la Revolución del 52, los golpes de Estado y nombraría a los presidentes que hacían pedidos de cuñapé, tortillas, masaco, "paraguayos” y empanadas fritas de queso, productos que eran degustados en reuniones en donde se hablaba de posiciones políticas, y por qué no, incluso de las decisiones que afectaban al país.
"Mi abuelita Manuela comenzó haciendo tablillas de leche. Las alumnas del colegio Santa Ana formaban una ‘colita’ y el producto se terminaba en un rato (...). Luego empezamos a hacer café destilado, el cuñapé, las tortillas, la gelatina de pata, el pan de arroz y los paraguayos”, recuerda la hija de doña Carmencita, Zulema Jordán de Muñoz, que junto a su hermano Rubén Jordán se encargan del quiosco.
Por aquellos años se vendían cajetillas de cigarrillos, gaseosas como la "Spur”, Sinalco y puros.
Una mundanza y los personajes
La casona de la calle Comercio , 1287, el lugar donde se encuentra el quiosco, formará parte del nuevo edificio de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Por ello, los hijos de doña Carmen Vásquez viuda de Jordán se han visto en la necesidad de hallar un nuevo lugar que acoja a aquel "sesentón” de madera.
El quiosco "Doña Carmencita”, como se lo conoce desde hace más de medio siglo, atenderá hasta este viernes y reabrirá sus puertas el 8 de septiembre en la calle Comercio esquina Loayza, 1398.
En ese establecimiento se seguirá sirviendo la repostería oriental como los tamales, las empanadas fritas, además de tujuré (bebida de maíz) y una lista interminable de delicias que a la hora del té congregan a gran cantidad de sus fieles clientes.
"Entre esos clientes han figurado mandatarios de Estado, como Víctor Paz Estenssoro, Jaime Paz Zamora, Hugo Bánzer, entre otros (...). Pero también hemos vivido etapas conflictivas para el país como en octubre de 2003 (Guerra del Gas), cuando nos quedamos con todas las masitas en la esquina y tuvimos que venderlas ahí”, añade la hija de doña Carmen.
Destino, secreto y futuro

Una lista interminable de parlamentarios ha disfrutado las delicias "cambas” de este quiosco tradicional. El secreto del éxito para la hija de doña Carmen -que hoy se hace cargo del lugar junto a su hermano- es el amor, no escatimar en el uso de los ingredientes y hacer las masitas con las propias manos.






Rubén Jordán dice que su existencia misma se debe al quiosco. "Mi papá, el trinitario Guillermo Jordán, trabajaba en el Banco Minero (frente al local) y venía a comprar cigarrillos ‘sueltitos’. Mi mamá le decía ‘¿Por qué no compra una cajetilla?’, y él respondía que así la podría ver más seguido. Así empezó el romance”.
En la actualidad, el quiosco también es un punto de encuentro de periodistas que se dan un descanso en medio de la coyuntura noticiosa. Marco Julio es uno de ellos. "Mi papá, nacido en Beni, me traía, era un punto de encuentro de todos los benianos, hoy seguimos viniendo”, dice.
Este "sesentón” es testigo mudo de los acontecimientos políticos de Bolivia por más de medio siglo, "de tertulias y contubernios”, como dice Rubén Jordán.
Y es que ni las cadenas de comida rápida que hoy se han apostado en calles contiguas han podido con su tradición. En dos meses, un promedio 1.200 personas compran en el quiosco.
Muchos de ellos son los nietos de aquellos primeros clientes de "Doña Carmencita”. Las anécdotas son diarias y hay miles. En varias ocasiones, ser la pionera de la elaboración de masitas cambas en La Paz le ha valido a la creadora del quiosco ser reconocida.
"Fue reconocida en el Bicentenario de La Paz por las damas cruceñas residentes en La Paz, entre otros”, añade su hija Carmen.
Junto a la familia Vásquez Jordán, los colaboradores, los esposos Herminia Fernández y Leonardo Tórrez, han elaborado y vendido estas masitas deliciosas que fueron disfrutadas por generaciones de paceños y residentes benianos y cruceños en La Paz.

El quiosquito tradicional cierra, pero se lleva con él su historia para reabrir a sólo una cuadra de distancia. El sabor ha quedado plasmado en la memoria no sólo de los que día a día hacen las masitas, sino de quienes las compran y disfrutan.

La mujer pionera
Nacimiento Carmen Vásquez León viuda de Jordán, más conocida como "Doña Carmencita”, nació el 19 de julio de 1921 en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Su padres fueron Manuela León Banegas y Genaro Vásquez Lacaze.
Apertura El 30 de abril de 1951 Carmen Vásquez compró el quiosco ubicado en la calle comercio. Inicio vendiendo golosinas y cigarros para pasar a elaborar y vender repostería oriental.

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