domingo, 30 de septiembre de 2012

Ají gustró, comida nacional con arte



GASTRONOMÍA | ESTE NUEVO LOCAL CUBRE UN ESPACIO QUE COMBINA LO MEJOR DE LA COMIDA NACIONAL CON FINOS TOQUES GOURMET.

Comida boliviana fusión o cómo enriquecer nuestra gastronomía sin perder el origen, puede ser la mejor definición para este nuevo restaurante que ha abierto hace dos meses en la zona sur de La Paz. Con un menú innovador, que no deja de lado ningún detalle tradicional, el local se ha hecho conocido gracias al “boca en boca” de los clientes que, satisfechos y sorprendidos, pasaron el dato a sus amigos. Funcionó tan bien esa propaganda, que hoy, “Ají Gustró” está entre los preferidos de los paceños, cada vez más exigentes en cuanto a comer fuera se trata.

NUEVA ONDA

Mauricio Hurtado y Joseph Brozovich son los jóvenes chefs que se encargan hoy de que la cocina de “Ají Gustró” mantenga la línea que Marko Bonifaz ideó para el menú. El prestigioso chef boliviano proyectó el menú que debía cubrir las expectativas de los socios que hoy trabajan en el restaurante. La idea era fusionar la comida nacional con ingredientes gourmet para volverla más sofisticada, pero sin dejar de ser boliviana, con todo lo que esto implica: sabores, olores y colores únicos de nuestra gastronomía.

Marko Bonifaz lo logró, y la carta del restaurante ofrece desde unos ravioles de sajta, una fritanga de mariscos, un fideucho, una humacha de langostinos, hasta un cordon bleu criollo relleno de chorizo y quesillo fresco empanado en marraqueta.

Pero “Ají Gustró” no tiene ínfulas. “Queremos que venga alguien en jeans y se sienta cómodo, como también quien quiera una cena más formal.”, explica Carola Ortiz, una de las socias del restaurante, junto a Sergio y Ximena Pérez, y Joseph Brokovich, los otros socios. Esa pretensión se logra con una decoración sobria y con toques rústicos, pero a la vez con detalles elegantes como los cuadros de madera adornados con granos y especias o las mesas de madera oscura y vitrofusión.

Puntos aparte son los postres y las bebidas. El Arrebatata (una de las estrellas del chef Hurtado, es parte de los primeros, y es una delicia de camote con dulce de leche acompañada de salsa toffee, servida con una fresca bola de helado de queso), entre las bebidas, el singani, como buen representante boliviano, protagoniza muchos de los tragos. Es casi imprescindible probar un “singani sour” o un “sucumbé frozen” cuando se visita el lugar por primera vez o una refrescante limonada con hierba buena.

Aunque el éxito de “Ají Gustró” es evidente, no termina acá. Pronto se atenderá un menú de empanadas, con rellenos tan insólitos como la fritanga, la sajta de pollo o el cordero en oliva con queso de cabra. Y también se comenzará a abrir desde la media mañana para ofrecer las empanadas y almuerzos.

Con alrededor de 21 personas trabajando, el lugar está abierto de martes a sábado por las noches desde las 19:00 a 23:30 y los domingos desde el medio día hasta las 16:00.







EXQUISITO RODIZIO DE BRICKS DEGUSTACIÓN DE PIZZAS

Como ya es de costumbre, el Rodizio de Pizzas los martes en Bricks se volvió un agradable motivo de encuentro.

Los amantes de la comida italiana pueden apreciar una variedad de sabores en un ambiente cálido y familiar.

En un almuerzo llevado a cabo en el restaurante El Buen Gusto

En un almuerzo llevado a cabo en el restaurante El Buen Gusto, Fátima Villarroel festejó su aniversario natal, ocasión en la que sus familiares y amistades le entregaron varios regalos y, sobre todo, cariños, por lo que la anfitriona estaba muy contenta y agradecida.

En la avenida 15 de Abril hay cuatro locales de remate

La Dirección de Seguridad Ciudadana del Gobierno Municipal de La Paz detectó que en la avenida 15 de Abril, de la zona de Villa Fátima, hay al menos cuatro locales de remate, de los cuales tres están clausurados pero aún así funcionan. La Policía y el municipio efectúan controles seguidos en esos lugares.

El director de Seguridad Ciudadana del Gobierno Municipal de La Paz, José Luis Ramallo, informó a Página Siete que sólo en la avenida 15 de Abril existen cuatro boliches de remate (locales nocturnos clandestinos que funcionan de madrugada hasta horas de la tarde).

“De los cuatro, tres están clausurados y el cuarto está en proceso de clausura, pero aún así hemos visto en los controles que siguen funcionando. Entonces estas personas responsables de estos locales están infringiendo las normas”, afirmó Ramallo.

La autoridad edil dijo que ni la Policía ni la Alcaldía tienen un sustento legal para proceder al arresto o al cierre definitivo de los bares que no tienen licencia de funcionamiento y que además reciben a menores de edad, como ocurre con los sitios de remate.

Vecinos denunciaron que, en esa avenida de Villa Fátima, personas en estado de ebriedad circulan a partir del miércoles.

El subcomandante de la Estación Policial Integral (EPI) La Merced, Álvaro Álvarez, reveló que desde que se cerró el boliche El Caballito, la gente busca otros centros nocturnos y va más seguido a los que se encuentran en la mencionada avenida.

“Los parroquianos buscan este tipo de lugares para consumir bebidas alcohólicas. Nosotros, en coordinación con la Alcaldía, realizamos controles mayormente a partir de los jueves hasta los domingos”, informó.

Por su parte, Ramallo señaló que se realizan controles sostenidos en esa avenida como en otros lugares de la ciudad. “En algunos casos, después de sacar a las personas de esos locales e instruir su cierre, los administradores continúan con esta actividad”, dijo.

Asimismo, los policías y agentes municipales evidenciaron que los boliches que fueron clausurados durante la noche, a las pocas horas fueron reabiertos por los encargados. “En nuestros controles desalojamos, cerramos y cuando volvemos están otra vez abiertos. Sabemos que todos estos locales no tienen licencia de funcionamiento”, aseveró.

El municipio no conoce con exactitud el número de bares que funcionan clandestinamente; no obstante, Ramallo aseguró que se realizan controles sostenidos para identificar más.

Entre las medidas urgentes que se deben ejecutar se encuentra la instalación de cámaras de seguridad ciudadana en diez zonas denominadas rojas, entre ellas Villa Fátima. Ramallo informó que ya se cuenta con 30 cámaras para ser instaladas en sectores estratégicos de La Paz. (DR)

Boliches clandestinos generan inseguridad en Villa Fátima

Es mediodía de miércoles en Villa Fátima. El comercio del mercado de la zona está en pleno auge, al igual que la actividad en uno de los bares clandestinos de la avenida 15 de Abril de esa popular zona.

Para ingresar al recinto se debe conocer primero la ubicación de los timbres ocultos entre carteles de la calle. Segundos después de presionarlos, un hombre de unos 25 años de edad aparece y hace la pregunta de rigor: “¿Qué desea?”. Unas cervecitas, es la respuesta que permite que el sujeto abra la reja y deje entrar a un pasillo oscuro en cuyo final hay una grada que lleva hasta el bar. Tras subir tres pisos, abre un candado y una chapa y la visitante entra. El individuo cierra el acceso con llave.

Unas gruesas cortinas sucias cubren las ventanas y dejan un ambiente oscuro al extremo que parece ser las siete de la noche. El local, sin nombre ni cartel visibles, es uno de los tantos boliches clandestinos que funcionan en la zona de Villa Fátima y que, según las personas que viven en el sector, son un riesgo para la zona debido al excesivo consumo de alcohol.

La sala del local tiene 20 mesas y hay al menos 35 personas bebiendo. Un olor a humo de cigarrillo, cerveza y orina impregnan el lugar. Sólo hay dos mujeres, una joven, de no más de 22 años de edad, que zigzaguea hacia el bar, donde pide una cerveza y luego se sienta y echa a llorar, y una señora de cabello teñido y cuya ropa brillosa y apretada la hace ver más voluminosa de lo que es. Las manos de los varones recorren a la mujer mayor una y otra vez mientras ella bebe sentada en una silla que está sobre el piso de azulejos.

Página Siete estuvo en ese local el miércoles 26 de septiembre durante la mañana y también conversó con diez vecinos de la zona, quienes coincidieron en que el barrio está cada vez más peligroso. Todos esperan que la Alcaldía y la Policía adopten medidas para revertir la situación.

La gente se queja

“Hay mucha inseguridad porque hay varios bares, discotecas y lenocinios. Los jóvenes están totalmente corrompidos con el alcohol”, se lamenta la madre de familia Cintia Durán, quien por esto prefiere ir personalmente a buscar a su hijo del Colegio Boliviano Ave María en vez de mandarlo en transporte público.

“En la noche es peligroso, en esos bares toman y salen borrachos”, agrega Lucio Berdeja, un hombre de la tercera edad que compraba frutas en el mercado.

Su esposa añade que en las noches es mejor quedarse en casa. “A veces se escuchan gritos, ‘socorro socorro’ gritan, pero no hay manera de salir, uno corre el riesgo de que le pase algo”, dice.

Eduardo, el mesero del bar clandestino y que fue quien abrió la puerta, reconoce la situación y dice que incluso él ha sido víctima de la delincuencia.

“La anterior noche, mientras trabajaba, me han asaltado, estaba mareado y me han quitado mi celular, esto más me han hecho”, y muestra su brazo, donde se aprecian hasta diez cicatrices. “La segunda vez me han robado nomás, no me han pegado”, dice el empleado.

Comercio informal

Además del consumo de alcohol en los locales legales y clandestinos, la inseguridad se acrecienta debido al accionar de delincuentes que operan cerca del mercado y de los centros comerciales de la zona, coinciden vecinos y comerciantes entrevistados por este medio.

La gran cantidad de gente que va a comprar favorece a que los ladrones actúen, dice la secretaria general del mercado de Villa Fátima, Nora Chipana, quien exige a las autoridades mayor seguridad para que las vendedoras trabajen con tranquilidad.

“Entre los clientes se infiltran los rateros, por eso ando bien cuidadosa, tengo que estar viendo aquí, allá, siempre tengo que estar fijándome”, indica Chipana, quien tiene un puesto donde ofrece comida.

Silvia Quisbert, también dirigenta del mercado , dice que la zona es muy insegura y pone como prueba el asalto que sufrió su hijo hace un mes.

“Una noche, cuando se dirigían al (café) internet, los han asaltado, mi niño escapó pero a su amiguito lo agarraron, le quitaron sus cosas y le han metido la punta (acuchillaron)”, se queja.

“Como la zona se ha vuelto comercial hay bastante delincuencia, ya no hay caso caminar a partir de las nueve de la noche porque hay muchos asaltos”, indica la dirigenta.

Por eso es que las vendedoras han asumido medidas. Por un lado, aconsejan a sus compradoras que tengan cuidado con sus bolsos y a las mujeres de pollera que además cuiden sus sombreros.

“Aquí hay hartos rateros, así dejamos un ratito y ya se llevan tus cosas”, dice Ana Pérez, secretaria de Conflictos del mercado.

También adoptaron estrategias para protegerse entre ellas. “Cuando hay un asalto tienen que tocar el silbato y nos movemos todas, así los delincuentes tienen miedo, con eso hemos parado este último tiempo”, dice Quisbert.

Los clientes de los locales de remate también adoptan sus medidas de seguridad. Tal es el caso de uno de los comensales que bebía al mediodía en el local visitado por Página Siete.

Él cuenta que prefiere ir a este bar porque en los de la avenida Agustín Saavedra lo han asaltado varias veces. En cambio, “aquí no te quitan la chamarra”, dice mientras toma su último vaso de cerveza. Mientras habla con la reportera, el comensal llama al mesero y le pide que le abra las puertas para retirarse.

Eduardo, portando un gran llavero sujetado por una cadena al cinturón, verifica que toda la cuenta esté cancelada. Luego acompaña al hombre por las gradas, abre el candado y la puerta y luego camina por el pasillo oscuro para quitar los seguros de la reja que da a la calle.

La hora pasa, ya son las dos de la tarde, pero en el bar parece haberse detenido el tiempo. El cliente se cubre instintivamente el rostro del sol y se marcha. La periodista también aprovecha en hacerlo.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Maratón de sushi El certamen, organizado por el restaurante de comida japonesa Samurai

El certamen, organizado por el restaurante de comida japonesa Samurai, se realizará el domingo 30 de septiembre. La inscripción cuesta Bs. 100. El premio es una noche de hotel para dos personas, un trofeo y una cena de gala con lo mejor de la cocina nipona. Lugar: Av. Montenegro 1364, San Miguel / Informes: 2797612, 77770521



El certamen, organizado por el restaurante de comida japonesa Samurai, se realizará el domingo 30 de septiembre. La inscripción cuesta Bs. 100. El premio es una noche de hotel para dos personas, un trofeo y una cena de gala con lo mejor de la cocina nipona.

Lugar: Av. Montenegro 1364, San Miguel / Informes: 2797612, 77770521


El nuevo restaurante Moustache, en el centro de Sopocachi

El nuevo restaurante Moustache, en el centro de Sopocachi, trae cada fin de semana un menú con lo mejor de la gastronomía francesa. El chef Franck Ouvrad hará las sugerencias junto con una carta de vinos y aperitivos propios del sur de Francia. El menú cuesta Bs. 50. Lugar: Gutiérrez 2366, entre Arce y C.Ravelo. / Informes: 60524872

El nuevo restaurante Moustache, en el centro de Sopocachi, trae cada fin de semana un menú con lo mejor de la gastronomía francesa. El chef Franck Ouvrad hará las sugerencias junto con una carta de vinos y aperitivos propios del sur de Francia. El menú cuesta Bs. 50.

Lugar: Gutiérrez 2366, entre Arce y C.Ravelo.

Informes: 60524872